jueves, 1 de mayo de 2008

Danza del vientre

Dicen los gurús mediáticos que la época vacacional es propicia para organizar bien el tiempo de ocio, y que hay que reservar amplios espacios para lo inesperado.
Inmerso en esta filosofía, planifiqué mi asistencia a una “clase-demostración” de la “danza del vientre”, actividad programada en una discoteca al aire libre de la ciudad donde paso mis vacaciones.
He de reconocer que este tipo de danza siempre me evocó sugerentes rituales de sensualidad y sofisticados simbolismos sexuales. Siempre me la imaginé aderezada con exóticos cócteles entre los vergeles del oasis y envuelta en las ensoñadoras melodías de los instrumentos del desierto. Con solo escuchar su nombre, “danza del vientre”, la fantasía me trasladaba una y otra vez a la recreación que en mi infancia producían “las mil y una noches”.
Es cruel como se desvanecen los sueños infantiles. El “clic” impersonal de un desvencijado radiocasete iniciaba el espectáculo: Alrededor de una fornida monitora giraban –embelesadas- una heterogénea amalgama de mujeres de distintas edades, complexiones y sonrisas. Asombroso,-por inesperado- el sincopado desplazamiento de desiguales volúmenes glúteos en las más diversas direcciones; panderos habitualmente sobredimensionados ceñidos por saltarinas monedas sobre figuras que en muchos casos recordaban la silueta del barril de petróleo Brent; oscilaciones descontroladas de adipocitos intentando sin éxito desafiar la contumaces leyes gravitatorias.¿Sexualidad?¿Sensualidad? Intuía, en mi ignorancia, que algo no funcionaba correctamente. “Quizás no esté utilizando el brebaje adecuado”-, pensé mientras apuraba dos tragos más del aquel gin-tonic de garrafón. Pero nada cambiaba. Hipercalóricas siluetas, rítmicos desplazamientos en sobrecontorneados traseros, continuaban oscilando ante mis ojos en una especie de ritual hipnótico que me impedía desplazar la vista de tan sobrecogedora escena. Incluso me vino a la mente por unos instantes-¡Dios me perdone! la justificación de la guerra de las civilizaciones.
Y, por fin, el ritual de conclusión. Concentradas y silenciosas, las participantes apoyaban sus manos sobre el “chacra” del vientre, justo sobre el ombligo, a la vez que pedían un deseo. Pero en ese instante místico se me antojo que la excesiva presión que muchas ejercían sobre la zona quizás se debiera al deseo subconsciente de achatar los prominencias periumbilicales desbordadas sobre los cinturones repletos de monedas.
Esa noche comprendí que todos los sueños de nuestra infancia terminan por desmoronarse como castillos de naipes, y también fui consciente de qué grande es la felicidad proporcionada por las fantasías infantiles que no han sido contrastadas con la realidad. También reflexioné sobre el engaño que encierra la desubicación en el tiempo y en el espacio de ritos y costumbres. ¿Que tiene de glamuroso un monje vestido con túnica azafrán escanciando sidra en las nevadas cumbres del Tibet? ¿Por qué nos obstinamos en mezclar el “zen” con el “zoom”, las churras con las merinas y el vientre con la danza?
No, por favor, aunque sea en vacaciones…

1 comentario:

Alguien ¡! dijo...

Me gusta mucho esta reflexion sobre lo que llamamos la danza del vientre ...
Sobretodo me gustan estas dos partes:

1- He de reconocer que este tipo de danza siempre me evocó sugerentes rituales de sensualidad y sofisticados simbolismos sexuales. Siempre me la imaginé aderezada con exóticos cócteles entre los vergeles del oasis y envuelta en las ensoñadoras melodías de los instrumentos del desierto.

* ¿ Qué tendrá que ver la danza del vientre con "sexualidad" y con "cocteles de frutas" ?*

MUY SIMPATICA ESTA PARTE

2- ¿Que tiene de glamuroso un monje vestido con túnica azafrán escanciando sidra en las nevadas cumbres del Tibet? ¿Por qué nos obstinamos en mezclar el “zen” con el “zoom”, las churras con las merinas y el vientre con la danza?

* ¿ Que por qué nos obstinamos en mezclar el "zen" con el "zoom" ? *

JAJAJA , MUY BUENO

Mi madre hace danza del vientre , y está muy bien ... Me gusta tu opinion, si señor. Escribes con mucho estilo :) SIGUE ASI