viernes, 30 de mayo de 2008

Dientes climáticos

En una clínica dental del occidente asturiano escuché ayer a un paciente que se dirigía a las recepcionistas en estos términos:
-“Solo seguiré con el tratamiento previsto si continua lloviendo; en caso contrario, deberé dedicarme a ensilar.”
Y añadió:
-“Si se estabiliza el buen tiempo, no retomaré las citas hasta el inicio del invierno”
Resulta curioso- y enternecedor- encontrarse con personas que todavía modulen su existencia (sus necesidades) en consonancia con los ciclos de la naturaleza.
Un ejemplo que debería incitarnos a la reflexión y animarnos a volver la mirada hacia la “mater natura”.
Y para iniciarnos en esta recomendable actitud, nada mejor que comenzar por la parte de la misma que nos atañe más de cerca: Por nosotros mismos.
Aunque, ¡cuidado!: Entre la introspección y el egoísmo tan solo existe una delgada línea roja.

2 comentarios:

Carlos dijo...

A proposito del chiste.... no es mio, lo encontré en la web y me hizo gracia, por eso lo coloqué en mi pobre blog -el de mi cachorro es más jugoso-. Respecto a lo de la cara es posible, al parecer vivimos en la misma ciudad, y Oviedo no es precisamnete muy grande,
Saludos Carlos.
PD: Tu blog es muy, pero que muy bueno.

Pele Ón dijo...

¿No habías oído hablar de la bioclimatología? es una ciencia empírica (como todas las terapias complementarias) pero muy cierta; mira a ver si te publican el caso.
Los chistes saltan cual gacelas de uno a otro, antiguamente mediante la tradición oral, hoy día por internes...