
Pero no todo fueron sesudas meditaciones en el transcurso de mi viaje a Birmania. También hubo tiempo para el alterne y las relaciones sociales.
Y es que a lo largo de mi vida he conocido a muchas mujeres “estiradas”, pero estas de la foto se llevan la palma.
Porque más que asomar la cabeza a la ventana, parece que asomen el periscopio.
Yo traté de tirarles los tejos, pero misteriosamente, eran inmunes a mi más potente arma de seducción masiva, los besitos en el cuello.
Además, me advirtieron de que con mi corto y horrible cuello de oso iba a ligar menos que un submarino debajo de un grifo.
Pero al final, aunque la cosa no pasó a mayores, hicimos buenas migas.
Y es que a lo largo de mi vida he conocido a muchas mujeres “estiradas”, pero estas de la foto se llevan la palma.
Porque más que asomar la cabeza a la ventana, parece que asomen el periscopio.
Yo traté de tirarles los tejos, pero misteriosamente, eran inmunes a mi más potente arma de seducción masiva, los besitos en el cuello.
Además, me advirtieron de que con mi corto y horrible cuello de oso iba a ligar menos que un submarino debajo de un grifo.
Pero al final, aunque la cosa no pasó a mayores, hicimos buenas migas.
Y ahora que lo pienso: ¿Del cruce de una "mujer-jirafa" y un "hombre-oso", saldría un "oso- jirafero"?
Miedomedá, oiga.


