No puedo evitar que me invada la melancolía cuando recorro las impersonales estaciones de ferrocarril, esos obeliscos tallados por la angustia de la despedida , esos monolitos erigidos sobre pilares de lágrimas contenidas , esos monumentos diseñados para representar la metáfora cruel de la existencia.
Circula una opinión generalizada- con vocación de dogma- que señala que las relaciones en la red son anodinas y superficiales, pero ahora tengo claro que tras esa tesis se esconde una gran mentira.Y es que el dolor que ahora siento resulta opresivo y profundo.No lo niego, he disfrutado muchísimo en este bullicioso convoy bloguero, pero mi destino final -inevitablemente- ha llegado. Y es necesario apearse sin demora: Múltiples (e inaplazables) compromisos profesionales ocuparán durante los próximos meses todo mi tiempo, incluido el de ocio.
Así pues, estimados amigos, aquí me encuentro, en este frío andén, más solo que la una, contemplando abatido cómo os alejáis:
Y en ese querido tren bloguero que ahora arranca,os veo reflejados uno a uno:
Diviso a Peleón, hombre de prosa contundente y fiel compañero de viaje desde los comienzos. Hombre, pues, de principios, del que echaré en falta sus consejos y su sentido del humor. Adiós, estimado amigo.
También distingo a Merillein, -mi admirada nurse-, moviéndose incansable mientras elabora un didáctico y prudente discurso. A su lado, discreto, pero sólido, se encuentra Kent. ¡Hasta pronto, amigos!
A continuación pasa Mamá-rin, mi princesa de las nieves segoviana: Te prometo, querida amiga que siempre que haga frío, me acordaré de ti. Y el invierno este año se presenta muy crudo…
Un poco más atrás descubro a la melodiosa Livy, que con sus cariñosas palabras ha sido un bálsamo para mis heridas. Te echaré mucho de menos, guapetona.
En el siguiente vagón reina el jolgorio: Entre el gentío, la super-sexy rubia de la Rosaleda derrocha alegría y espontaneidad. ¡Cómo te echaré de menos, jamía!
Más atrás, concentrado en la elaboración de una nueva entrada sobre la conjunción de los planetas, viaja Super-Mega-Silvo. Si existieran los Guinness del Blog, este hombre encabezaría todos los rankings. Un abrazo, amigo.
También veo pasar al Busca, un hombre ingenioso, educado, serio y seductor: Me tranquiliza pensar que, en mi ausencia, tú las mimarás a todas. ¡Que tengas suerte en la vida, amigo!
Y también veo a Velda - gata sobre las rodillas-, ideando exquisitas entradas sobre la vida y el amor: Un beso, guapa, no sé cómo demonios sobrellevaré tu ausencia.
A continuación, en un vagón ligeramente desconchado, pasa el Porquero tratando de poner orden con el látigo en su manada porcina: Un inspirado escritor y un gran tipo al que espero conocer algún día. Un fuerte abrazo, azote de herejes.
Y en interminables vagones -que prolongan mi sufrimiento- diviso a un montón de personas a las que también echaré mucho de menos:
Porque veo pasar al picarón Momius, a la tierna Cactus, a la guerrillera Topanga, a la agradable Conguito, a la seductora Bruni, a la doctora Laura, a la insomne Mamots, a la prometedora Ovetdao, a la dulce Hécuba, a la impetuosa Isbella, a la apasionada Nebroa, a la docta Alicia, a la interesante Daedalus (¡leñe, nunca tuvo el pelo lo suficientemente seco como para darle un beso!), al reflexivo Cuanmarce, a la dinámica Perseidas, a la fotográfica Sandra, a la preciosa Lunática, a la soñadora Luna, al viajero Noguera, a la pragmática RosaLuna , al inteligente José, a la poética Gaudiosa, al sensual E, a mi tocayo y políglota Thornton, a la “erótico-huertana” Woman, a la cariñosa Siestera…
Y también pasan Antoñito, Mencía (Ana), la Solitaria de la Mancha, la Cálida Sirena, Amanda, Lolita Lamento, El Loco de la Colina, La Admiradora del Blog, Prunus Avium, La Más Nueva, Una más de Oviedo, Daniel, MS Otero, Victoria, Pazzap, Crónicas Musicales, Hard Candy, Unmasked, Antonio, Rose Kavalah, Stephen , Mlo, No Comments…y un montón de gente anónima que ha tenido la gentileza de compartir durante los últimos meses sus reflexiones con nosotros en este blog.
Sin embargo continúan pasando los vagones y echo en falta a una persona muy especial para mí…
No, ahí viene…En el último vagón, apoyada la cara contra la ventanilla, ojerosa, semblante triste y facciones apagadas, descubro por fin a la Jolie. Al pasar, me ha parecido que tenía los ojos húmedos, pero tal vez solo haya sido la condensación sobre el cristal…A ti también te echaré de menos, mi adorada musa…
Bueno, chicos no demoremos lo inevitable: Adiós, os quiero de veras, cuidaros mucho y tratad de ser felices.
¡Ah, y no me olvidéis!: Tordon solo permanecerá vivo mientras esté presente en vuestro recuerdo.
…

El tren se funde en la noche mientras permanezco inmóvil sobre el frío andén…
Después, salgo a la calle y compruebo que llueve en la ciudad...como llueve en mi corazón…