
Lo dicho
Aunque algunos, (cuyo trabajo, intuyo, no debe ser agobiante en exceso), señalan que el descanso solo es bueno para los muertos, me identifico más con el pensamiento del esclavo y escritor romano Gayo Julio Fedro que advierte que “si tienes el arco siempre tenso, muy pronto lo romperás”. Así pues, abandono totalmente el arco y solo mantendré prestas las flechas para las aceitunas sin hueso que acompañan a los Martinis.
El viernes, un amigo- muy entendido en botánica- nos hizo una visita en Pando y, observando el color amarillento de las hojas del sauce próximo a la casa, diagnosticó:
Tengo un amigo que tiene dos hijos. El mayor, persona muy inteligente, trabaja como profesional cualificado y genera una gran cantidad de ingresos, parte de los cuales entrega en casa para sufragar los gastos familiares, ya que –estando soltero- reside en el domicilio paterno .El hijo pequeño, menos inteligente, no encuentra trabajo, a pesar del gran esfuerzo que pone en ello, y por tanto su contribución a la economía de la familia es prácticamente nula. Cuando salen ambos el fin de semana, el padre, siguiendo una vieja tradición, les entrega una cantidad de dinero para sus gastos. Al mayor, que ya tiene mucho, le asigna una importante cantidad de dinero, mientras que al pequeño, por el contrario, le despacha con unas cantidades tan irrisorias que en ocasiones apenas le alcanzan para tomarse un café.