domingo, 31 de agosto de 2008

miércoles, 30 de julio de 2008

martes, 29 de julio de 2008

¡Hasta pronto, amigos!

Aunque algunos, (cuyo trabajo, intuyo, no debe ser agobiante en exceso), señalan que el descanso solo es bueno para los muertos, me identifico más con el pensamiento del esclavo y escritor romano Gayo Julio Fedro que advierte que “si tienes el arco siempre tenso, muy pronto lo romperás”. Así pues, abandono totalmente el arco y solo mantendré prestas las flechas para las aceitunas sin hueso que acompañan a los Martinis.
Tampoco olvido aquel célebre epigrama del espartano Quilón que aseguraba que las tres cosas más difíciles de la vida eran guardar un secreto, soportar un agravio y emplear bien el tiempo de ocio.
Empezaré -para incrementar mi virtud- a lidiar con la tercera dificultad.

¡Felices vacaciones!

lunes, 28 de julio de 2008

Querido tronco

El viernes, un amigo- muy entendido en botánica- nos hizo una visita en Pando y, observando el color amarillento de las hojas del sauce próximo a la casa, diagnosticó:
-Yo creo que está a punto de secarse, no creo que pase de este verano…
Lo cierto es que, tras comprobar el aspecto ictérico de nuestro árbol, tanto mi señora como yo, quedamos muy preocupados.
Al día siguiente, cuando me levanté y salí al jardín, contemplé a Mercedes abrazada al tronco del sauce.
¿Qué haces?, le pregunté.
-Estoy transmitiendo al árbol mi energía, y le estoy contando que, aunque me queje mucho de él ,(por las hojas que ensucian el porche y obstruyen los canalones), deseo que no se vaya, quiero que sepa lo mucho que le quiero, que me gusta que compartamos nuestras vidas…

Después, en silencio, me abrazó a mí.

viernes, 25 de julio de 2008

Promedio



Ella tiene unos grandes y bellos ojos, y los míos son pequeños e hipermétropes; ella es más bien flacucha, mientras que a mí me sobran unos kilitos...
Si ambos, -por un casual-, nos decidiéramos, podríamos engendrar una criatura casi perfecta…

jueves, 24 de julio de 2008

Economía familair

Tengo un amigo que tiene dos hijos. El mayor, persona muy inteligente, trabaja como profesional cualificado y genera una gran cantidad de ingresos, parte de los cuales entrega en casa para sufragar los gastos familiares, ya que –estando soltero- reside en el domicilio paterno .El hijo pequeño, menos inteligente, no encuentra trabajo, a pesar del gran esfuerzo que pone en ello, y por tanto su contribución a la economía de la familia es prácticamente nula. Cuando salen ambos el fin de semana, el padre, siguiendo una vieja tradición, les entrega una cantidad de dinero para sus gastos. Al mayor, que ya tiene mucho, le asigna una importante cantidad de dinero, mientras que al pequeño, por el contrario, le despacha con unas cantidades tan irrisorias que en ocasiones apenas le alcanzan para tomarse un café.
Intentaba yo hacer ver a mi amigo la injusticia de su procedimiento de reparto, pero –ofendido- me comentó muy serio:
“Yo me fijo en los que entienden, y procuro aplicar a las cuentas familiares los principios de los economistas que distribuyen en nuestro país los fondos designados a las distintas autonomías”
-“Tú lo que eres es un cabrón”,- le dije al despedirme

miércoles, 23 de julio de 2008

La fe del sabio

Interrogado por su creencia en Dios, Einstein responde:

“No soy ateo. Estamos en la situación de un niño pequeño que entra en una enorme biblioteca llena de libros en muchas lenguas. El niño sabe que alguien debe de haber escrito esos libros. No sabe cómo. No entiende las lenguas en las que están escritos. El niño sospecha vagamente que hay un orden misterioso en la disposición de los libros, pero no sabe cuál es. Ésa, me parece, es la actitud de incluso el ser humano más inteligente hacia Dios. Vemos que el universo está maravillosamente dispuesto y que obedece a ciertas leyes, pero sólo comprendemos esas leyes vagamente”

Einstein falleció en 1955, pero - 53 años después-,sus reflexiones sobre ciencia y religión, continúan siendo objeto de controversia.