jueves, 20 de noviembre de 2008

Beligerancia sin reservas

Alguien comentó que intentar cambiar el comportamiento de un pervertido es como intentar sembrar en el mar, pero prefiero adherirme a la idea -más combativa- de un clásico como Virgilio que exhortaba:
“No cedas frente a los malvados, sino oponte a ellos ardientemente”.

En eso estamos.
Y es que hay veces que uno, como en el tema que nos ocupa, siente vergüenza de pertenecer al género humano.

8 comentarios:

Pele Ón dijo...

Como siempre, la realidad está lejos de las campañas, que tampoco vienen mal por otra parte. El problema es milenario, y acabar no se acabará. Ni el maltrato familiar, ni el clembuterol, ni escupir por la calle...
Pero lo último, no hacer nada, bienvenida la campaña.

Velda Rae dijo...

Es ovbio que esta campaña no va a conseguir que se reduzcan las cifras del asco, pero callarte siempre te deja una sensación de silencio cómplice.

Tordon, como siempre, certero en tu comentario. Hay veces que a uno le apetece desertar de la humanidad.

silvo dijo...

Afortunadamente aún quedan conciencias Tordón, esa es nuestra esperanza.Saludos

Pele Ón dijo...

Si no existiera el mal, la vida perdería mucho aliciente. Hay que agradecer a los malos que soporten esa pesada carga (además de darles buena caña, claro).
No hay malos, hay miserables. (hombre, algún malo también hay fuera de las películas...)

Anónimo dijo...

Pues estimado Tordon, creo que la cosa va a ir aún a mas.
Vivimos en una época en lo que todo es relativo sobre todo en el aspecto sexual (cada vez mas gays y lesbos), ya no es de extrañar la zoofilia y cosas por el estilo.

De todas formas yo no entiendo como hay gente a la que le puede gustar la carne tan poco hecha, donde esté una carne pasadita al menos por la plancha...je je je.

Yo me voy a mojar....donde estén un par de buenas tetas, un culito precioso, una boquita sexy y todas esas cosas que hacen que mi instinto animal aflore, que se quiten todas esas cosas raras como la pedofilia, zoofilia, gays y lesbianismo.

A mi me gustan las mujeres, a poder ser de mas de 20 años, en esa edad ya saben decir que no, cuando lo que quieren decir es si...je je je

Salu2
Anomomius

Tordon dijo...

Posee Vd, Sr. Momius ,una extraña habilidad para desviar el tema de conversación: Discutimos sobre la presencia del mal en el mundo y Vd. me sale con bocas sexy, culitos preciosos y delanteras internacionales.
Aunque en el fondo se lo agradezco:Imaginar a esas mujeres maduras tan dispuestas a ofrecer cariño, siempre resulta terapéutico y adormece las ganas de vomitar que uno siente con el tema de la entrada de hoy.
¡Es Vd. un incendiario y un azote de herejes!

Laura M. Cañamero dijo...

Hemos perdido la capacidad de poner la otra mejilla y escuchar al projimo o es que realmente nunca la hemos tenido?

Nos convertimos en unos monstruos porque somos demasiado bellos como para resistirlo?

Nada tiene sentido. Parece que Nunca Nada Basta.

El Narcisismo está de moda y perdemos demasiado tiempo mirándonos al ombligo.

Y digo yo: No sería más fácil no querer ser diferente, no querer ser el centro de atención... !!!No querer estar enfermo!!!

Posdata: Una Sonrisa desde el Diván del Infeliz.

Tordon dijo...

Argumentos irrefutables, doctora Laura, aunque nos pese...
En cuanto a lo de ser un monstruo por ser demasiado bellos, ¡eso lo será Vd. doctora!
Yo, ¡qué más quisiera!...