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sábado, 18 de octubre de 2008

Consenso

Del latín, consensus, es el acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo.
Hoy, en el Auditorio Príncipe Felipe, y con representación de todos los estamentos nacionales e internacionales más representaitivos de la actividad, he asistido a la 1ª Conferencia Nacional de Consenso sobre el injerto óseo del Seno Maxilar, especialidad de verdadera importancia para los “técnicos de ayudas a la alimentación”.
Resulta asombroso comprobar cómo se pueden obtener resultados extraordinarios, -y la bibliografía así lo atestigua-, tanto si se usa un autoinjerto, un xenoinjerto , un injerto aloplástico, o incluso sin utilizar nada.
Ante el cariz que tomaban los debates, uno de los dictantes recordó la anécdota en la que se preguntaba a un ingeniero, a un economista y a un abogado, cuánto eran 1 +1.
El ingeniero respondió:
- Considerando que ambos son números primos y los posibles enfoques matemáticos de la incógnita que buscamos, la respuesta sería incierta…
-Difícil consulta -añadió el economista- ya que, con la volubilidad de los tipos de interés y las incertidumbres de los valores bursátiles, no podría yo certificar una respuesta segura…
El abogado, sin titubear, miró a los ojos a su interlocutor y sentenció:
-Y usted, ¿cuánto quiere que sea?
Conclusión, que a la vista de las evidencias científicas, la documentación bibliográfica existente, la experiencia clínica y el estudio de los meta-análisis, hemos llegado a un consenso que podría resumirse diciendo que “No existe consenso posible”

PD: A ver qué tal se nos dá mañana.



sábado, 19 de julio de 2008

Distracciones

Cuando entro en el gabinete y me enfundo los guantes de látex, nada ni nadie distrae mi atención en el instante en el que me dispongo a oficiar, cual sumo sacerdote, el sagrado ceremonial en el altar de la boca de mis pacientes. (Permítaseme la irreverente analogía)
Sin embargo, una vez finalizada la intervención, mientras el personal auxiliar prepara el instrumental para la siguiente actuación, existe un tiempo muerto que muchos de mis colegas aprovechan para realizar llamadas telefónicas, tomarse un café, fumarse un cigarrillo o echarle los tejos a la enfermera.
Y mira tú por dónde, querido creador de Blogger, estás contribuyendo -sin saberlo- a la moderación en el consumo telefónico, a la abstinencia cafeínica, a la efectividad de la campaña antitabaco y a la sana moral y las buenas costumbres en las clínicas odontológicas.