Antes de que se le fuese definitivamente la olla, Rousseau decía cosas tan didácticas como esta:”Hay un libro abierto para todos los ojos: La naturaleza”Y hoy, estimados blogueros, me he enterado que los sapillos pintojos ibéricos, una vez finalizada su temporada reproductora en charcas y arroyos, se retiran a las praderas, tranquilos escenarios en los que se deleitan con una vida discreta disfrutando de sus hábitos crepusculares y nocturnos.
Y yo, que observo detenidamente a la fauna, y que ya he cumplido sobradamente con mi compromiso reproductor ante la humanidad- (¡4 hijos únicos!)- me pregunto si no será el momento de comenzar la retirada hacia los verdes prados.
¿Hacia los verdes prados? : No, ni de coña.
De hecho, estoy dudando si volver a sumergirme en la charca o en el arroyo.
Sí, se acabaron las dudas, me lanzo de cabeza al río.
Aunque tenga que nadar contracorriente.
