
Porque la sentencia que titula esta entrada es la conclusión a la que llega el informe publicado hace unos días por "Procter&Gamble", una conclusión basada en datos recogidos por todo el territorio nacional.
Según este esclarecedor estudio, el 81% de las mujeres españolas (86% en las mayores de 33 años) priman la posición económica de su compañero sentimental sobre el atractivo físico (19%).
¡Y yo que pensaba que mi novia estaba conmigo por mis piernas fornidas, mi tableta de abdominales y mi trasero respingón…!
Pues ya estoy pensando en invertir el dinero del gimnasio en acciones de alta rentabilidad...
Y desde que he leído eso, y como soy un poco aprensivo y cartesiano, ya no encuentro el momento de preguntarle a mi pareja cual es el motivo por el que se digna estar a mi lado.
Porque fijate tú, si , en un arranque de sinceridad, le da por decirme la verdad…
Es que esto de sincerarse con la pareja tiene un porcentaje de riesgo notable, y más en un caso como el mío en el que los antecedentes son disuasorios:
El otro día, que estaba yo un poco mimosón, me quejaba amargamente del poco caso que me hacía. Con cara de cordero degollado le susurré:
Porque fijate tú, si , en un arranque de sinceridad, le da por decirme la verdad…
Es que esto de sincerarse con la pareja tiene un porcentaje de riesgo notable, y más en un caso como el mío en el que los antecedentes son disuasorios:
El otro día, que estaba yo un poco mimosón, me quejaba amargamente del poco caso que me hacía. Con cara de cordero degollado le susurré:
-…¡Pero si estoy seguro de que quieres más al gato que a mí…!
Ella, con esa mirada tierna de la que solo son capaces las mujeres, me respondió con dulzura:
-Que no, tontín, que os quiero lo mismo…
¡Lo mismo!
Eso pasa por preguntar…
Eso pasa por preguntar…
PD:Debido a que durante las Navidades me he dedicado al jolgorio y el desenfreno, tengo un montón de trabajo atrasado y me temo que mis compromisos profesionales me van a tener alejado del blog una temporadita.
Sed buenos y felices -valga la redundancia- y sobre todo,¡no me olvidéis!