martes, 2 de diciembre de 2008

Adiós, querida mía

Pensé que nunca llegaría este momento, pero la decisión es irrevocable. Fatal y brusca, intempestiva e inopinada, pero tiene que ser así… o no será nunca. Me duele, más no encuentro,- por más que busco-, otra alternativa: He decidido abandonarte, querida mía, mi niña, mi princesa, mi encanto, mi amada.
Y se arremolinan en la mente las imágenes de todas las personas que insistían en que no eras de fiar, que me apartase de ti, que tu compañía solo me acarrearía desgracias. Pero nunca- enganchado a ti como estaba- les hice caso.
Y, a pesar de todo, en este instante de aflicción, no puedo evitar la nostalgia del recuerdo de los buenos momentos que pasamos juntos. Y es que siempre,- fiel compañera-, te tuve a mi lado en los instantes gozosos; de la mano compartimos el lado amable de la vida, los soplos llenos de encanto, los éxtasis de lujuria, los chispazos de cariño, el loco derroche de mucha alegría y mucha juventud…
¿Recuerdas la noche de la foto? ¡Cuánta cercanía, cuanta complicidad…!
Siempre te comportaste- lo reconozco-como la mejor amiga, como el ansiolítico de los momentos difíciles, como la paz del guerrero… Tu compañía me proporcionó,- sin pedir nada a cambio-, un eficaz antídoto contra la depresión. Y tu silencio reflexivo, tu figura evanescente, tu contorno liviano, tu sosegada presencia, colmaron de un gozo sutil todos y cada uno de los instantes de mi azaroso vivir.
Recuerdo aún tus besos largos, profundos, estimulantes…
Mas ahora, debo esforzarme en apartar de mi mente todos aquellos buenos momentos, porque al fin,- nunca es tarde-, he comprendido que ya no me aportas nada, que me restas energía, que me estás matando lentamente…

Adiós para siempre, querida Nicotina, espero que los chicles de menta me ayuden a olvidarte…
Tordon

29 comentarios:

silvo dijo...

Desde luego Tordon..., espero que lo consigas

Laura M. Cañamero dijo...

Yo me apunto a dejar de fumar en cuanto pase la Navidad. änimo y a Mascar!!!

Mery Jane dijo...

Mucho ánimo Tordon, es duro pero no tan difícil como parece. Yo hace ya 4 meses que lo dejé y te aseguro que merece la pena en todos los aspectos que se te ocurran.
Todo requiere su tiempo, y has de tener en cuenta que hoy día una recaída no es un fracaso sino algo que forma parte del proceso de dejar de fumar ok? Lo importante es que no te desanimes.

A mí me valieron mucho los miniChupachups sin azúcar que la misma marca comercializa en una caja en forma de cajetilla; llevan tila y valeriana. Pasé de los sustitutivos de la nicotina por sus efectos secundarios.

Aquí tienes nuestra guía en la red para ayudar a los pacientes a dejar de fumar:

http://www.fisterra.com/guias2/tabaco.asp

Ya hice un post sobre el tema en mi blog el mes pasado, no me repetiré, pero si necesitas ayuda o consultarme algo no dudes en decírmelo.
(Desde que soy ex fumadora soy algo pesada, lo reconozco, pero merece la pena).

Anónimo dijo...

Estimado Tordon.
Ánimo!!!

Yo debería hacer lo mismo, pero no me veo con fuerzas.

Y menos ahora en época de crisis, en el que estás oyendo por todas las tertulias económicas que España va mal, que vienen tiempos difíciles, muy duros y cosas similares, o sea, que total es mejor morirse...ja ja jaaaa
De todas formas, mis uñas no están preparadas para tal intento, pues últimamente y debido a mi estrés debido a los bruscos movimientos bursátiles, en los que veo peligrar mis inversiones, me las he mordisqueado mas de la cuenta y no creo que soportasen mi síndrome de abstinencia nicotínica.

Suerte
Salu2
Anomomius

Anónimo dijo...

Estoy deacuerdo con anomomius, en este momento no es el mejor para dejar nada ni de fumar al contrario deberiamos hacer mas cosasde las que estamos haciendo para ver si entre todos levantamos el pais o por lo menos el animo saludos y le felicito este creo que ya es insuperable

Mery Jane dijo...

Anónimous: piensa que si dejas de fumar te ahorrarás un dinero que puedes invertir en otras cosas...

Y no te creas, eso de que la nicotina te alivia la ansiedad no tiene NADA de cierto. Te lo alivia un chupachups, o una tila, o hacer ejercicio físico en el gimnasio,...pero la nicotina no tiene absolutamente ningún efecto positivo para la salud. Todo lo que oigas al respecto no tiene base científica...

Lo siento Tordon, me lo habéis puesto a huevo...ggg.

De todas formas no tengo nada en contra de los fumadores, no me entendáis mal, lo que pasa es que me he convertido en anti-tabaco total, ahora odio oler a tabaco sin que haya sido yo la que haya fumado; tengo el olfato muy fino, y además he recuperado el sentido del gusto, con lo cual disfruto más de las comidas.

Otra cosa: el mito de que engordas es cierto, pero a base de gimnasio se soluciona ;).

isbela de merens dijo...

Jajajaja Tordon me encanta la manera tan peculiar que tienes de afrontar las cosas,yo al principio mme crei que te estabas despidiendo de un amor.La verdad que yo estoy muy enganchada a la señora nicotina y no quiero abandonala pues para mi sirve para dulfizicar algunos mometos.Pero suerte en tu travesia

Velda Rae dijo...

Ánimo, Tordon, ojalá lo logres. Te envío por Seur un cargamento de energía positiva y una tonelada de caramelos ;-)

Tordon dijo...

Señor Momius:
Como no se ponga Vd. las pilas en el tema de sus valores bursátiles, le veo a la cola para cobrar los 400 Eu. de Zapatero, la bombilla de Sebastíán e incluso el cheque-bebé.
Salu2

Tordon dijo...

Misterioso anónimo:
Gracias de nuevo, aunque me gustaría ponerle cara...

Tordon dijo...

Gracias a todos (Silvo, Laura, Mary Juana, Isbela-miedomedasenlafoto, Griposa Rae, Anomomius), por vuestro apoyo.
Lo cierto es que- histrionismos literarios aparte-no soy yo muy fumador.
Y es que, considerando que paso 12 horas al día trabajando ,y que en mi trabajo está absolutamente prohibido fumar, no podría hacerlo aunque quisiera.

Gracias a todos

Pele Ón dijo...

El problema no es fumar. Como de costumbre, el problema es fumar mucho.
En este caso, contradiciendo a Siddartha, no es posible el término medio, salvo contadas excepciones.

Pele Ón dijo...

Para estas cosas vienen bien autoayudas, heteroayudas y otras terapias, así como algunas técnicas conductistas sencillas. Lo principal, la fuerza de voluntad, que no viene precisamente en cajas con el ASSS (especialidades farmacéuticas con aportación sanitaria de la SS).
Fumar dicen es un hábito de satisfacción oral de una etapa no superada, puede tener algo de ello, revisa tu primera infancia
¡ánimo!

Tordon dijo...

Sí, tiene Vd Razón, Sr, Peleón, aun no he superado el destete.

El Porquero de Agamenón dijo...

Estimado señor Tordón:
En primer lugar, le felicito por su blog. No es la primera vez que le leo desde que me dio por navegar por estos mundos virtuales. Antes que nada, supongo que querrá saber algo de mí. Soy el Porquero de Agamenón y tengo alma de cerdo por el continuo contacto con animal tan totémico.
Una vez hecha la presentación, no tengo más remedio que volver a felicitarlo por abandonar la nicotina. No soy un moralista. Soy un estilista y la nicotina no sienta a bien al ejercicio literario.
Antes de porquero, me dediqué durante treinta años a cuestiones gramaticales con cierta profundidad. Dice usted en su despedida del vicio nefando que espera que los chicles de menta le ayudarán a olvidar la nicotina. Eso es una mentira cochina de los laboratorios. Los chicles de menta no le ayudarán a olvidar la nicotina. Todo lo contrario. Los chicles de menta le ayudarán constantemente a recordar que está usted tratando de olvidar la nicotina. Lo que de verdad, de manera irremisible, le ayudará a prescindir del veneno es el ejercicio literario. Veo en usted ciertas habilidades para la escritura. No estoy, por tanto, clamando en el desierto. Mis conocimientos gramaticales y mi experiencia fumatoria y literaria avalan lo que le voy a decir:
Que la escritura mejora notablemente una vez que se deja de fumar. Observo en usted cierto abuso en el adjetivo… “Tu compañía me proporcionó,- sin pedir nada a cambio-, un eficaz antídoto contra la depresión. Y tu silencio reflexivo, tu figura evanescente, tu contorno liviano, tu sosegada presencia, colmaron de un gozo sutil todos y cada uno de los instantes de mi vivir.
Recuerdo aún tus besos largos, profundos, estimulantes…”. Los adjetivos son muy puñeteros.
Por un lado, sirven para profundizar en la realidad convirtiéndola en poesía. Por otro lado, adensan la narración y lastran el ritmo. Un poeta francés dijo: “De la música, ante todo”. En el fondo, querido amigo, no importa lo que se diga sino cómo se diga. O mejor dicho, la realidad no existe. Es un producto del lenguaje.
Los adjetivos son de dos clases: adjetivos taxonómicos y objetivos, por ejemplo; cuerpo humano, y adjetivos nicotínicos, subjetivos, llamados también calificativos. Por ejemplo, blanca mano, gozo sutil etc. Estos son los realmente peligrosos. Están íntimamente relacionados con la nicotina del humo de los cigarrillos que llenan el aire de arabescos y volutas que recargan el ambiente, como el Barroco, que es un movimiento que se caracteriza por el abuso de la curva como recurso estilístico. Un ejemplo meridiano de lo que le digo es un señor crítico de cine de un periódico madrileño y, por extensión, nacional. A mí me gusta bastante la lucidez de este señor aunque no comparta muchas de sus opiniones. Lo leo con gusto y, a la vez con disgusto, por el abuso del adjetivo con que trufa sus artículos. Es lógico, dada su actividad politoxicómana de la que a veces habla. Hay artículos gloriosos de este señor que se pierden estilísticamente por la presencia incesante del adjetivo calificativo. No olvide que los adjetivos nicotínicos tienen una gran tendencia a lo ornamental, en detrimento muchas veces de un sustantivo bien puesto. Si el sustantivo tiene lo que hay que tener, sustancia, el adjetivo nicotínico sobra casi siempre.
En fin, no le aburro más con disquisiciones rítmicas y gramaticales. Mi objetivo es, no le quepa la menor duda, animarle a usted al abandono del tabaco. Su salud y su estilo literario se lo agradecerán y le querrá mucha más gente. Un saludo estimulante del Porquero. Mucha suerte.

Mery Jane dijo...

No lo has superado, pero estás en ello Tordon. Ánimo!

Yo tampoco fumaba mucho cuando lo dejé, pero me sorprendió un poco que no me costara tanto como pensaba,la verdad. Para mí fue muy importante la motivación de alguien al lado que odiaba que fumase y que se enfadase conmigo cada vez que encendiese un cigarrillo. Pero lo mejor de todo es que al final no lo echaba de menos salvo cuando salía los fines de semana de cenas y cosas así.

El tabaquismo es un hábito, y como tal, sólo tienes que dejar de hacerlo, pero para ello tienes que estar mentalizado para dejar de asociarlo a otras cosas. La parte positiva es que cada vez te costará menos, ya lo verás ;).

Ah! Y cuidado con los chicles de menta, que algunos pueden tener efectos laxantes por el consumo excesivo, y esto no es coña, es debido al Sorbitol.

Tordon dijo...

¡Gracias, Pepe!

Tordon dijo...

Me decís que dejando el tabaco voy a engordar,que tengo que ir al gimnasio, que elimine el alcohol , el café y las fiestas (por el efecto asociativo), y , para más inri, me contáis que los chicles de menta tienen efecto laxante...
¡Coño, voy a volver a fumar...!

Pele Ón dijo...

Hombre, viéndole la cara a Nicotina, esa sonrisa mezcla de Heidi con Lolita, el escote tan difícil de mirar como de no mirar, ese rosario culminado por un rojo pito arbitral, todo en conjunto con la casaca del Capitán Garfio, rojo pasión... la verdad es que dan ganas de engancharse. ¿Seguro que lo que llevas entre tus dedos son labores de tabaco? Porque según el pié de foto (z+pirata) las piratas te pueden dar a fumar cualquier cosa. Voto a bríos que yo no me resistiría mucho tampoco.

Tordon dijo...

¡Genial, Peleón, genial!

Livy dijo...

Tordon he aqui una fumadora empedernida desde los 14 años, en los últimos 5 años fumaba dos paquetes diarios, me encantaba, me seguiria gustando (estoy convencida)pero un día hace ya 11 meses decidí dejarlo, así porque si, aveces me arrepiento de esa decisión, pero como nunca me ha gustado sentirme esclava, aqui sigo sin fumar. He pasado por todas las fases, la del carácter insoportable (no me aguantaba ni yo, y eso que soy la de la eterna sonrisa), pasé por la fase del insomnio, la fase de comer más (es en esa en la que estoy), pero yo sigo, más que nada porque después de pasar por todo ésto quiero ver cuales son las ventajas...
No te voy a animar a que lo dejes, creo que uno deja de fumar cuando verdaderamente quiere hacerlo y está preparado para ello, sean cuales sean las consecuencias (kilos de más, mal humor, etc..) y por mucho que le diga la gente de alrededor, si quiere volverá a fumar y sino lo dejará definitivamente...sólo decirte que si una persona lo ha conseguido lo pueden conseguir 100...
besos

Tordon dijo...

Estimado Sr. Porquero:
Quiero comenzar mi comentario expresando la felicidad que me embarga al comprobar que alguien como Vd.-experto en el terreno literario-, no solo se digna posar los ojos en mis humildes y vacilantes escritos , sino que incluso se toma la molestia de emitir los pertinentes consejos que solucionen alguno de mis muchos errores estilísticos.
Y que alguien lo haga gratis, en esta época de crisis, acentúa si cabe aún más su largueza, e incrementa mi alegría en igual proporción que mi efectivo de la libreta de Cajastur.
¡Y dice que no es moralista!: ¡Vd. tiene más moral que el Alcoyano…!
Sin embargo, mal empezamos nuestra relación, querido amigo. Y, aunque sé a ciencia cierta que su intención es buena, y eso le honra, no comparto su premisa en el sentido de que” la nicotina no sienta bien al ejercicio literario”. Porque supongo que ni jarto de vino, Vd. se atreverá a repetir semejante afirmación ante Juan Rulfo, Chesterton, Kipling, Dumas, Henry James, Conrad, Camus, Hemingway, Faulkner, Sastre , Julián Marías, etc, que más que escritores eran verdaderas chimeneas vivientes.
Y no quiero recordarle –Vd. lo sabe mejor que nadie- que “la verdad es la verdad”, lo diga Vd. mismo o Agamenón.
Pero no sufra, yo le perdono, estimado porquero, porque sé que todo lo hace por mi bien.
Y debe mostrarse comprensivo: A diferencia de Vd, yo sólo soy un humilde “Técnico en Ayudas a la Alimentación” y mi escritura es poco rigurosa, presurosa, rápida, presta, irreflexiva, instintiva, atropellada, inmeditada, flexible, espontánea….y… llena de adjetivos.
Si cada vez que tuviera que poner un adjetivo me exigiera la disciplina de discernir si es taxonómico, calificativo, nicotínico, o medio-pensionista, le aseguro que no pasaría del primer renglón y todos clientes de mi empresa se irían a la competencia.
Otra cosa sería que yo pretendiera comer de mi prosa, en cuyo caso sería una inexcusable obligación, ya que dispondría de suficiente tiempo libre, motivación adecuada, y una tranquila dedicación exclusiva.
La verdad es que escribe usted, Sr. Porquero, de una manera admirable. Me recuerda a un amigo mío que además de escritor, escribe todos los días en el periódico.
Lo cierto es que siento sana envidia por su prosa clara y cadenciosa, y trataré de aplicar –en la vorágine de mi existencia- todos sus sabios y desinteresados consejos ¡Ya me gustaría a mí escribir como usted!
Y, por curiosidad, a usted, a cambio, ¿no le apetecería aprender algunas técnicas de Ayudas a la Alimentación?

Un abrazo

PD: ¿Ve usted? Durante el tiempo de mi comentario, ya se me fueron varios clientes. Dijeron que se iban a comer a otro sitio, aunque allí escribieran peor…

Tordon dijo...

Muchas gracias, Livy, por tu encendido elogio de la abstinencia.
Con un apoyo psicológico como el tuyo,estoy dispuesto a dejar de fumar por lo menos 100 veces...
Un abrazo

Livy dijo...

Amigo Tordon, sinceramente en su lucha contra la nicotina le son de ayuda los apoyos y palmaditas en la espalda?

Anónimo dijo...

JaJaJa! como te sales Tordon :D

Echale un vistacin:
http://www.zerosmoke.es/dejardefumar/dejar-de-fumar.html

Saludos

El Porquero de Agamenón dijo...

Mi muy estimado, cordial, querido, amable, agradable, humilde y vacilante señor Tordón:
I-Muchísimas gracias por visitar la catacumba en donde vivo.
II-Comparto casi en su totalidad su gusto por esos autores fumadores. Son excelentes. Javier Marías me parece el mejor novelista español en la actualidad. Un escritor muy barroco al que he dejado de leer para que no me influya. También he dejado de leer al anfetamínico Sánchez Ferlosio. Sin lugar a dudas, el mejor prosista de este país. Me dislocan sus estructuras complejas y sus larguísimas frases. Es el mejor barroco de todos los tiempos. El otro día me sorprendí escribiendo como él y no supe si dar saltos de alegría o ponerme a llorar. Por otro lado y, cambiando de tercio, que yo sepa, ni Beethoven ni Mozart ni Bach ni Cervantes ni Shakespeare fumaban o tomaban drogas.
III-Al fin y al cabo: ¿Borges o García Márquez? ¿Antonio Machado o Lorca? Cuestión de fases y de temperamentos. No de gustos. Sobre gustos hay mucho escrito y muy bueno.
IV-Muchas veces la poesía no está en el poema sino en la calle. Del mismo modo, la buena literatura no tiene por qué estar sólo en el escritor profesional. Los hay muy malos.
V- Me resulta admirable gente como usted cuyo oficio no tiene nada que ver con la literatura, trabaja doce horas en alimentación, escribe en un blog, lee lo que usted lee y escribe como usted escribe.(Discúlpeme si, por mi atenderme, ha perdido usted clientela).
VI- La literatura no sólo es cuestión de tiempo sino de tempo. Usted sabe que la condición humana consiste en conseguir lo máximo con el mínimo esfuerzo. Dicha ley rige todos los trabajos y también al lenguaje. Expresar lo máximo con lo mínimo.
VII- Sí señor. Deseo saber cosas sobre técnicas de alimentación. Me interesa mucho saber lo que como. Ímaginese mis cerdos. Envíeme cosas suyas a mi correo. Para que conste que aquí no hay la menor ironía, que sí había en el juego con su famoso abandono del ameno vicio, debo decirle que todo lo que sé de jardinería se lo debo a un alumno al que enseñé latín.
VIII- ¡No se me ponga tan dramático señor Tordón! Ni por asomo se me ocurriría tachar sus escritos tal y como usted los hace. Jamás se me ocurriría descalificarlo de ese modo. Me he limitado a hacerle ver cierto exceso con los calificativos. Entiendo perfectamente que usted que está tan tranquilo y tan feliz con su blog y con sus amigos, pueda pensar que quién es este señor al que no conozco de nada para que entre en mi casa y se permita la pedantería de enjaretarme una lección que no he pedido. Tiene usted toda la razón del mundo. En mi descargo, me gustaría decirle que yo creía que Internet, al ser una herramienta poderosísima, me permite de buena fe hacerle una indicación literaria a alguien para que no cometa los mismos errores que yo. Y si yo sé de esto ¿Por qué no ofrecérselo gratis? ¡Me va a cobrar usted por lo que me enseñe sobre técnicas de alimentación? A mi modo de ver, creo que no estamos sacando a Internet todo su jugo. Lo estamos convirtiendo en un patio de vecinos virtual. ¿Tengo más moral que el alcoyano? ¿Todo es dinero en esta vida? Estoy seguro que usted no piensa eso, como también estoy seguro que, puestos a hacer el amor (perdón por la cursilería), mejor hacerlo bien que mal. Lo mismo pasa con la literatura.
IX- De vez en cuando, suelo fumarme un cigarrillo, cosa que, por ahora, no le aconsejo.
X- Desde Málaga, un abrazo del humilde, vacilante, inmeditado, atropellado, irreflexivo, presto, porquero.

Tordon dijo...

En primer lugar, querido amigo, quiero hacerle notar su reiteración en el error de intentar transformar mi apelativo en agudo ,(Tordón), siendo yo, de natural, una persona llana (y acabada en “n”), y sin pretensiones de acentuar nada en mi vida.
Y antes de proseguir, querido amigo porquero, y para que conste, he de confesarle, aunque me avergüence, que desde el día en que Vd. visitó mi blog no puedo evitar, al degustar un buen ibérico, acordarme de su persona. (No me malinterprete, lo digo por su profesión).Y esto es así hasta el punto de que con cada bocado, me remuerde la conciencia. Pero las tragaderas de nuestra sociedad, Vd. lo sabe, son colosales. Y yo, inmerso en la corriente, me siento enternecer, pero sigo hincándole el diente a sus protegidos como si tal cosa.

Y, cambiando de tema, si yo me sorprendiera a mi mismo –como Vd. dice- escribiendo como Sánchez Ferlosio, le aseguro que en ningún caso ocuparía mi mente la disyuntiva de “saltar de alegría o llorar”. Tenga a ciencia cierta que, en ese utópico caso, las lágrimas de alegría que yo iba derramar, abastecerían sobradamente a todo el campo de regadío de la huerta Murciana. Lagrimones como puños, oiga. Como una magdalena, se lo aseguro.

Salvada esta objeción, he de reconocer que ha puesto el dedo en la llaga en su comentario sobre mi limitada dedicación a los asuntos literarios. Resulta frustrante, es querer y no poder, se sufre y se deprime uno, puede creerme. Es como tocar de oído sin tener ni puñetera idea de música.
Aunque con una ventaja: Nadie te reprocha si desafinas…

Pero, -coincidirá Vd. conmigo-, es poco razonable perseguir dos liebres a la vez. Y le confesaré que conozco sobradamente, sin ningún género de dudas, qué liebre va a proporcionar más sabor a mi cazuela, aunque también es cierto que “no solo de lepóridos vive el hombre”, y, así, trato- a duras penas- que mi montería rutinaria no me impida disfrutar, aunque sea durante breves momentos, de la ágil “liebre literaria”, admirar sus escorzos, deleitarme con sus fantasías… Gracias a ella, la caza y la degustación de la primera se tornan ricos y motivadores.

En otro orden de cosas, y a pesar de no saber nada sobre cuestiones académicas , (o quizá por ello), me atrevo a interrogarle con franqueza:
Sr. Porquero,… en confianza…, ahora que nadie nos escucha: ¿Qué prefiere Vd : “que la Jolie le dé un beso sentido” o “que la Jolie le dé un beso sentido, lento, cálido, profundo…”
Creo que, en ocasiones, la aparente reiteración en los calificativos es intencional, y añade un componente obsesivo a la narración, aunque le reste cadencia.
Y si Vd. me contesta que prefiere la primera opción, concluiría yo que tal vez Vd escriba muy bien, pero que no entiende nada de besos.

En definitiva, amigo mío, que, como en la zorra y las uvas, hago mía esa sentencia de “la felicidad no consiste en tener mucho sino en desear poco”, y le aseguro, querido porquero, que con mi calderilla estilística me basta y me sobra; no soy un hombre de vicios caros, aunque siempre estaré dispuesto a mejorar con los consejos de personas ilustradas como Vd.

Y me gustaría continuar desahogándome, pero, la liebre, (la de verdad, la de comer), que no quiere saber nada de mi dolor y de mis obsesiones, se escapa…
Toda la filosofía sobre el asunto, tal vez pudiera resumirse con la sencillez de mi epitafio favorito: “Hizo lo que pudo”

“Que no fue mucho”- añadiría algún gracioso

Un abrazo
Tordon
Oviedo

PD: En Málaga tengo una parte de mí, pero eso ya es otra historia..

Tordon dijo...

Corrección al ultimo comentario:
"...se vuelven ricas y motivadoras".
¡Jolín, qué sueño, a estas horas, ni me entero de lo que escribo!

El Porquero de Agamenón dijo...

Estimadísimo señor Tordon:
I-Discúlpeme si lo he puesto usted agudo en cuanto a su nombre. Vaya en mi descargo que me he dejado llevar por la agudeza de Agamenón, mi desgraciado rey de Argos.
II- “Tomad y comed todos de él porque…” dice el ritual católico de la misa. Y acierta plenamente. Coma usted todo el jamón que pueda y, mientras más exquisito, mejor. Significará que tiene usted buen gusto y dinero. No conozco un matrimonio mejor. ¡Qué gozo íntimo me procura el hecho de que cada vez que usted coma jamón se acuerde de mí! Abandone pues cualquier atisbo de cristiana culpabilidad y coma del cochino y beba del buen vino, que la vida es corta.
III-¿Ha caído usted en la posibilidad de que seamos almas complementarias por correlativas? Usted es técnico en alimentación y yo me dedico a la crianza gramatical del cerdo…
IV- Escuchadas todas las músicas, mi alma de cerdo necesita escuchar la suya. Le remito a una entrada de mi blog donde me habla un cochino amigo. Allí podrá observar mi cara de felicidad.
V-Y más teniendo en cuenta que he tardado casi cuarenta años en ponerme a escribir. Me conozco pues todos los autoengaños y todas las trampas para no enfrentarme a la hoja en blanco. Soy un experto en angustias y en demoras.
VI- Pavarotti no sabía solfeo ni leer una partitura.
VII- Respuesta de Dalí sobre si pintar era fácil o difícil: “Pintar, o es fácil o es imposible”
¡Benditos nosotros que al menos tenemos la posibilidad de escribir bien!
VIII-Entre las dos opciones que usted me ofrece en relación a semejante hembra, mi opción sería que me diera un beso y que el sentido lo pusiera ella. Me conformo con el sustantivo.
IX- Juan Mayorga es un gran autor. ¿Sabía usted que estudió la carrera de matemáticas?
X- Asturias me es muy querida. Allí obtuve la borrachera más hermosa.
XI- Un abrazo cordial del porquero. Le deseo un buen domingo.