
Sansón encadenado a unas columnas derretidas por la canícula, Ícaro de alas fundidas, simio atrapado por la luz como un Van der Rohe sin estudio, como un Goethe trabajando para la Once: Así estoy yo…sin ti.
El dolce far niente, la sangre más espesa que el chocolate, músculos fláccidos que sustentan a duras penas un cansino ritmo circadiano de comer y dormir: Se diría que los nervios transportan horchata en vez de impulsos eléctricos.
Tumbado a la bartola, sin Internet, sin ganas.
El dolce far niente, la sangre más espesa que el chocolate, músculos fláccidos que sustentan a duras penas un cansino ritmo circadiano de comer y dormir: Se diría que los nervios transportan horchata en vez de impulsos eléctricos.
Tumbado a la bartola, sin Internet, sin ganas.
Mal asunto este de la ociosidad: No te deja más alternativa que dedicarte a pensar.
PD: Y no pienso exhibir más fotos personales a bordo de mi yate: Se resentirá mi ego, pero se pondrá contento el Porquero.