domingo, 18 de enero de 2009

SPORTMAN versus ORONDUSMAN (y 2)

A punto de salir por donde había entrado, una educada señorita se dirigió hacia mí, y comenzó con una onomatopéyica soflama:
-Mire usted, -me dijo con entusiasmo-, puede escoger entre: “gap”, “jam”, “tbc”, “step”, “aikido”, “combat”, “urban dance”, “kickboxing”, “pilates”, “pump” (aquí me imaginé alguna modalidad gimnástica con escopeta), “bosu expres”, “fitball”, “spinning”…
Un poco intimidado, no tuve más opción que sincerarme y le susurré:
- Si le digo la verdad, mi único interés consiste en que, - como del árbol navideño-, pueda ahora desembarazarme de esos malditos mazapanes, que,- obstinados-, se empeñan en permanecer sobre mis flancos…
- Creo que lo mejor será que empiece con la cinta de correr- musitó sin entusiasmo.
Y aunque ese primer día (para el footing) me asignaron una aguerrida y enérgica matrona, les debí de dar pena y pronto me la cambiaron por una esbelta “vigilante de la playa “: En ese preciso instante, mi motivación y mi velocidad experimentaron un espectacular incremento.
Otro problema que existe en los gimnasios es el de la intendencia: Zapatillas de correr, calcetines, pantalón de deporte, camiseta, pulsómetro, toalla, chanclas de ducha, champú, gel, peine, desodorante, gafas de piscina, gorro de agua, chándal… Resulta inevitable que al verte entrar con cuatro mochilas, piensan que en vez de ir a hacer deporte, te vas de excursión.
El primer día, no nos engañemos, es un trauma. Lo primero que encuentras es la “Sala de Pesas y Musculación”. De tan ampuloso nombre fui informado más tarde, ya que, al principio, bien creí que algún hechizo me había transportado a las mazmorras de la Santa Inquisición: personas atadas de brazos y piernas a diabólicos artilugios de acero, sudorosas, crispadas, exhalando algún gritito forzado… ¡Incluso las había colgadas de los pies! ...Pero al cabo de un rato te das cuenta de que tu percepción es errónea, y que los hay que incluso sonríen. (Con los dientes apretados, eso sí).
Otro problema nada desdeñable es el factor psicológico: Nunca me había visto rodeado de tantos Schwarzenegger y tantas “socorristas de playa”: Esos bodies multicolores, esas camisetas ajustadas, esos ceñidos “piratas”, esas cintas de pelo a juego con las muñequeras, esas mallas anatómicas…
Y claro, tú te ves allí en medio, -con la camiseta que te regalaron en el Hipercor y el viejo pantalón de gimnasia del Instituto-, y te entra una desmoralización…Y como además, para no desentonar, metes barriga y sacas pecho, sumas a la incomodidad psicológica la irremediable falta de oxígeno, pero,- ¡orgullo torero!-, no abandonas esta pose hasta que te pones cianótico o eres presa de sofocantes vahídos.
Pero eso es solo el primer día, porque después, controlando la situación, ya vas directo a un rincón poco iluminado en el que estás “a tu bola” corriendo como un penitente…
Por eso, con la idea de evitar multitudes, salté de alegría cuando supe que en el recinto había piscina. Y allí me dirigí presto, ¡alma que lleva el diablo!, soñando con sentirme arrullado por el cálido y relajante elemento. ¡Sí! ¡Por fin me encontraba como pez en el agua! ¡Por fin retomaba la placidez perdida del líquido amniótico!¡ Por fin sentía en la piel el jubiloso y húmedo alivio de un redivivo Moisés salvado entre la tibieza de aquel agua azulada!
Pero poco duró mi alegría. Cuando me encontraba,- feliz y relajado -, descansando del primer largo, noté que unas manos me agarraban con fuerza. Ante tamaño apretón, me giré para comprobar si alguna de las “monitoras-vigilantes de la playa” había sido presa de un irrefrenable arrebato. Pero no, era una señora (por cierto, de mi equipo mazapánico), que se disculpó diciendo:
- Perdone, señor, es que lo he confundido con el flotador de seguridad…
-¡Mecagüen…!
Ni que decir tiene que el nivel de la piscina subió dos cuartas, consecuencia lógica de las lágrimas que mi desolación derramó…Pero traté de sobreponerme evocando el verdadero motivo que me había llevado hasta allí: Los mazapanes y su obstinada adherencia. Y continúe resignado remando en mi soledad acuosa…

Pero, bueno, no hay que dramatizar, no todo son inconvenientes, en ocasiones lo paso bien, he aprendido a ir en moto con cuatro mochilas, a aguantar tres minutos sin respirar, a sonreír mientras sudo la gota gorda y además, de vez en cuando, en la piscina, me abrazan…Si además pienso que,- como decía Punch-, me tornaré tolerante, reprimiré mi cólera y aprenderé a soportar un revés…
Aunque, de momento, siendo sincero, lo único que ha conseguido mi “monitora-vigilante de la playa” es aumentarme el apetito.

Y las ganas de comer, también.

20 comentarios:

Pele Ón dijo...

¿el apetito o los apetitos?

Tordon dijo...

Ambos, querido Peleón, ambos.

mmarin dijo...

Klinnex para usted;Tenga,enjugue sus lágrimas.Ya pasó...Empiece a coger cariño a sus carnes,que trabajo le han costado¿no? ¿Y a que no estuvo triste en el proceso?
¡Pues eso, hombre! A dedicar tiempo y esfuerzo a las cosas que nos hacen pasar un buen rato..que los sufrimientos no queridos ni esperados ya vienen solos.
¿Le hace ese solomillo de hace unos cuantos posts regado con un riberita?
;) Besos

silvo dijo...

Jajja Tordon, no se dramatice usted,por cierto y en privado, ¿qué gimnasio es ese de las sílfides visibles?. los musculosos son pura apariencia jaja, eso es lo que hay que pensar.salu2

Velda Rae dijo...

Ainsssss, es que le imagino con la camiseta del hipercor y los pantalones asi, un poco amorfos después de tanto lavarlos con Ariel y me pregunto qué hace Ud ahí, rodeado de aramarios de tres cuerpos en lugar de en cualquier asador zampándose medio cabrito. Tordon, Tordon, recuerde, de grandes pesas están las tumbas llenas.

Livy dijo...

Al final he llegado a la conclusión que lo suyo es puro vicio, y que mientras nosotros nos compadecemos de su sufrimiento, usted va al gimnasio simplemente como quien va a tomarse un aperitivo...para abrir el apetito.
Besos sr. Tordon

isbela de merens dijo...

Señor Tordon cada dia piensao que usted va a lo gimansios por que le gusta derrotar su cuerpo jajajaja.Siga asi y vin diesel a su lado es calderilla

El Porquero de Agamenón dijo...

Señor Tordon:
I-Me pirran los sicoanalistas,los químicos,los jardineros,los albañiles,los artesanos,los pintores,los escayolistas,los técnicos de ayuda a la alimentación,los asturianos,las fabes,los ebanistas,los ferreteros,las cajeras de supermercado,los zapateros,los orfebres,las stripers,las enfermeras,los jugadores de ping pong,los jugadores profesionales de póker,los bloqueros,algunos intelectuales,algunos artistas,los científicos...
II-Y no me pirran nada los gimnasios.¡Que cruz!ni las tías neumáticas.
III-Es usted un santo.

Mery Jane dijo...

Jajajajajajaja....

Contestando a tu pregunta en el post anterior: sí, camino mucho debido a mi trabajo, y a buen paso. Tanto es así que para muchos no resulta fácil aguantar mi apresurado ritmo de caminata. Y gracias por tu piropo cardiovascular ;).

No te desanimes Tordon, no debes compararte con nadie, porque no todo el mundo es igual. Cada persona tolera el ejercicio físico de forma diferente, y es mejor hacer algo que te guste.

Saludos!

Laura M. Cañamero dijo...

Empiezo a considerar la idea (a partir de pocos datos, evidentemente) de que pasa por una pequeña etapa de masoquismo psicologico (sobre el físico no puedo decir nada porque no tengo ni un dato solo).
Primero, se mortifica dejando de fumar en estas fechas y, después, deja paso a la modificación atlética y gimnástica de sus esbeltos" mazapanes.
Creo que lo mejor sería enviarle un buen puro cubano y alguna que otra casadiella-casadielle del norte. La bebida puede ser Aquarius y ésta seguro que la puede poner usted.
No se machaque tanto, Hombre!
Ah! Si le gustan las aguas: pruebe el aquagym. Ya verá la de mujeres con complejo de asirse a algún flotador que se menea en ese deporte!!!
También puede probar a quitarse la bufanda de la cara. Con el gorro y las gafas ya puede zambullirse tranquilo. No necesita más.
Por cierto... se pasó el día metido en el todo incluído cuando estuvo en Varadero? No sé si el problema es que no ha pasado aún la crisis postvacacional!?
Ánimo!!!

Tordon dijo...

Con sus solomillos y sus comentarios, querida mamá-rin, me hace usted la boca agua.
Bss

Tordon dijo...

Nada, Silvo, todo es pantomima: En mi gimnasio, ni las mozas son tan bellas, ni los hombres tan atléticos. La mayor parte -como yo-están “hechos polvo”.
Sin embargo, por aquello de que “la fraternidad en el sudor y en el sufrimiento une mucho a las personas”, me coloco al lado de la monitora.
Porsia.

Tordon dijo...

Usted, Velda, que es mujer de mundo, sabe lo que me conviene, por lo que ya he reservado cena en el Mesón de Aranda.

¡No sabe usted las pesas que me ha quitado de encima!

Tordon dijo...

No, Livy, mi sufrimiento es real, soy un verdadero penitente, esclavo de mis frustraciones, de mis sueños y de mi monitora.
Y además, viendo la foto que acompaña a sus comentarios, y sus insinuantes piernas musicales ¿no es lógico que yo me prepare para dar “la nota”?

Tordon dijo...

De momento, querida Isbela, más que “Vin- Diesel” soy “Tordon-Gasolina”.

Tordon dijo...

Sr. Porquero:
I.- No sé por qué, pero ese primer párrafo me recuerda a las Páginas Amarillas.
II.-Me gustan las “neumáticas”.
Las no-neumáticas,- de seducción intangible- también.
III.- Siempre he pensado que lo de la “definición clarividente” es su punto fuerte.
Un abrazo

Tordon dijo...

Andarina Mery Jane:
Aunque usted no se lo crea, en mis tiempos mozos, fui un deportista de alto nivel.
Y ya se imagina que todos los argumentos que expongo en el blog son deliberadamente exagerados e intencionadamente rayanos en el esperpento.
Mi verdadero (y único) interés en el gimnasio radica en no anquilosarme, ya que mi profesión,-usted lo sabe bien- es sumamente estresante y sedentaria.
Todo lo demás, pura fantasía.
Un abrazo

Tordon dijo...

Sí, como no podría ser de otra forma, Dra. Laura, su diagnóstico es correcto: Me arrastro por la vida intentando purgar mis muchos pecados y flagelándome con la vara gimnástica y las abstinencias varias.
…Y con alguna del Aquagym estrechando -hidrofílico cilicio- mi poco esbelta cintura…
Bss

CuanMarce dijo...

Gracias, siempre me rio con tus cosas. Gracias.

Mencía dijo...

Jajajajajajajajajajaja.

Gracias por arrancarme carcajada de viernes compensando día de estres :D
Me encanta el tono cachondo e irónico que asocio a tus palabras.

Besos