jueves, 4 de junio de 2009

Lecturas de provecho


A pesar de que algunos psicólogos consideran que leer es un acto pueril basado en el deseo de vivir vidas irreales, a mi me encanta la lectura con independencia del formato de soporte: Papel, bits o – como en este caso- una bonita piel.

Dedicado a Livy, a la que han plagiado descaradamente la foto de su perfil.
Con cariño
Tordon.


PD: Angelina, perdóname.

miércoles, 3 de junio de 2009

Inteligencia, divino tesoro (3)

INTELIGENCIA VISUAL-ESPACIAL:
Permite reconocer y elaborar imágenes visuales, así como efectuar abstracciones especulativas. Es muy usada por los cirujanos (para no cortar la pierna sana), por los arquitectos (para no construir una casa en la que haya que pasar por el baño para llegar a la cocina), por los críticos de arte (para entender ciertas “ocurrencias minimalistas”), por los planificadores de mapas y por los ministros que estudian las salidas a la crisis. (Que deben ser de letras). (Los ministros, no las salidas).
Esta inteligencia se localiza en el hemisferio derecho, lo que explicaría –observando las distintas tendencias ideológicas- el fracaso de los involucrados en el último ejemplo.
Además, recuerdo que alguien comentaba que el cerebro humano era un órgano portentoso: Comienza a funcionar en cuanto te levantas y no deja de hacerlo hasta que entras en la oficina del correspondiente Ministerio…
Este tipo de inteligencia se puede entrenar educando la mirada, realizando diagramas, gráficos, creando imágenes mentales, ideando mundos fantásticos y virtuales ¿No os suena esta última actividad? ¿No os parece una buena coartada?
Cuando alguien os recrimine el hecho de que perdéis mucho tiempo sentados frente a la pantalla bloguera, podéis contestarle con rotundidad:
-Perdona, pero es que estoy entrenando mi inteligencia visual-espacial…
O sea, que ya sabéis (y ellos no): “Imaginación al poder”

INTELIGENCIA INTERPERSONAL:
Este es el tipo de inteligencia que permite triunfar en las relaciones con los demás, tener amigos, ligar, confraternizar o vender a alguien los 38 tomos de una enciclopedia que versa sobre la flora del Himalaya.
Esta modalidad es muy importante para conseguir la empatía necesaria con las personas que nos rodean y así, resulta absolutamente necesaria para periodistas, profesores, conferenciantes y líderes sociales en general (políticos en particular), lo que explica que algunos incautos compren (aunque sea en cómodos plazos) la imprescindible enciclopedia del Consejo de Ministros.
También se localiza esta inteligencia en el hemisferio derecho, aunque, llegados a este punto, conviene aclarar que no siempre resulta fácil discernir la función exacta de cada uno de los hemisferios, puesto que ambos están interconectados.
Aunque, pensando en los compradores de enciclopedias, más que de hemisferios “interconectados”, bien podríamos hablar de hemisferios “liados”.
”Cruce de cables”, se denomina vulgarmente .
Existen cuestionarios que miden la inteligencia interpersonal. Cuestionarios que contemplan preguntas como las que siguen:
¿Perteneces a algún club de bailes de salón?
¿Eres capaz de resistirte a intervenir en una pelea?
¿Sientes que conectas con tus amigos, que te entienden?
También existen otras preguntas más privadas, tales como ¿Te llevas bien con tu pareja? Pero , comprenderéis, estimados blogueros, que esta última cuestión es para los del curso avanzado, es decir, para los muy listos o listísimos.
Las recomendaciones para mejorar esta faceta de la inteligencia incluirían la evitación de insultos, la aceptación de la crítica, la participación en debates (o blogs cañeros”) y la observancia exquisita de las normas de urbanidad.

INTELIGENCIA EMOCIONAL:
Este tipo de inteligencia es una de las más importantes, ya que nos relaciona con nosotros mismos.

Por lo que dejarla para mañana me parece la postura más inteligente…
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PD: En días venideros estaré un poco liado profesionalmente, pero os leeré y comentaré lo antes que pueda.
Pero no os frotéis las manos ante mi ausencia: Tengo escrita ya (y programada) la continuación de esta "serie-tocho-ladrillo" sobre las inteligencias...
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¡A sufrir, hermanos!

martes, 2 de junio de 2009

Martes de Campo


Si usted decide que en cinco minutos le apetece estar sobre la fresca hierba comiéndose un bollu preñau a la sombra de un monumento prerrománico, ese es un milagro que solo puede ocurrir en Oviedo.

La rubia de rojo también es un monumento, pero todavía no está catalogado.

Y si el entorno nos proporcionó a “Santa María del Naranco”- residencia de verano de los monarcas astures- yo, que no quiero ser menos, puse las “San Miguel”.

¿No será demasiada santidad junta?

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domingo, 31 de mayo de 2009

Sonrisas y (casi) lágrimas




Aparte del ascenso del Oviedo, comprobamos que el Sporting de Gijón se salvó del descenso por los pelos.
También nos alegramos por ellos, pero menos.


Inteligencia, divino tesoro (2)


El siguiente apartado -como os decía ayer- trata del uso eficaz de las palabras: Es la Inteligencia LINGÜISTICO-VERBAL.
Y es que el hombre siempre ha sentido la imperiosa necesidad de comunicarse, de exponer sus sentimientos, sus emociones, sus alegrías , sus penas, los cabreos que pesca con el jefe, con la pareja, con los profesores, con los familiares, con los amigos y hasta consigo mismo.
Por eso resulta indispensable -para la convivencia social y la transmisión de la cultura y el conocimiento- este tipo de habilidad, esta especie de maestría que incluye leer, escribir, hablar y saber escuchar. En general, todos somos medianamente inteligentes en las citadas destrezas, si exceptuamos la de “saber escuchar” que se reserva casi en exclusiva a los que van “por nota”.
Bueno, en realidad, como decía mi amigo Descartes, no hay nada repartido más equitativamente que la inteligencia: Todos estamos convencidos de tener la suficiente.

Este tipo de inteligencia se localiza (-como la lógico-matemática-) en el hemisferio izquierdo, en una zona específica denominada “área de Broca”. Una persona con daños o lesiones en esta zona tiene dificultades incluso para elaborar frases sencillas.
Yo no tengo lesiones en la zona, pero cuando leo mis propias entradas en el blog me da la sensación de que "como si las tuviera".
Pero,bueno, por lo demás, me encuentro bastante bien.

Y tal y como ocurría en el tipo de inteligencia anterior, existen juegos para desarrollar la variedad lingüístico-verbal.Uno de ellos es el ejercicio de los sinónimos:
¿Qué es un “subterfugio”:
A) Una herramienta de Leroy Merlín.
B) Un pecado mortal cometido en un refugio subterráneo
C) Una argucia
D) El utensilio de cocina que emplea tu señora cuando llegas tarde a casa.

Y no penséis que os voy a dar ninguna pista, y menos la respuesta.
¡Hala, a pensar y a desarrollar la mente!

También se puede uno ejercitar -sensu contrario- con los antónimos; Por ejemplo:
¿Qué es lo contrario de “viciosa”?
A) salerosa
B) mocosa
C) virtuosa
D) ojerosa
Pero cuidado, no os fieis, esta pregunta es una “pregunta- trampa”, porque todo el mundo sabe que algunas salerosas, con tal de mostrar sus virtudes en pleno invierno, son capaces de coger catarro y mocos. Si además, en un hipotético caso , alguien las cogiera a ellas, las ojeras del día después son más que probables. O sea, que cuidadín con precipitaros en la contestación.
Pero no divaguemos, no nos perdamos en elucubraciones estériles, y volvamos a centrarnos en el asunto de los tipos de inteligencia.

Y justo en este punto se presenta ante nosotros, como si de una aparición se tratara, un tipo de inteligencia importante: La Inteligencia VISUAL-ESPACIAL
Y además,- ¡tachán, tachán!-, es de las que se localizan en el hemisferio derecho.
La cosa promete…


Pero ya conoceis el refrán:” lo que puedas dormir hoy, no lo dejes para mañana”.

viernes, 29 de mayo de 2009

"INTELIGENCIA, DIVINO TESORO"


“Intelligenti pauca”,- decían los clásicos.
Que traducido al bable sería algo así como :”Cuando una cabeza se encuentra bien amueblada, le sobran la mayoría de las explicaciones”.
O como resume la sabiduría popular: “A buen entendedor, pocas palabras bastan”.

Pero yo debo ser bastante zoquete, puesto que cuando trato de adivinar cuál es mi lugar en el etéreo ranking de listuras y necedades, se me embotan los sentidos y por más que lo intento, no consigo concluir nada definitivo.
Y recuerdo a un colega que aseguraba que la inteligencia es algo que resplandece al contacto con las dificultades, algo como un fósforo que se enciende al ser frotado contra una superficie áspera.
Y yo no solo froto la cabeza contra la pared, sino que en ocasiones la golpeo con entusiasmo, a ver si de ese modo se espabilan las neuronas y logro sacar algo de provecho…
Y es que cuando era un crío – (ayer, como quien dice… ejem, ejem)-, las cosas resultaban más sencillas. Las dudas se resolvían de manera simple, generalmente con un comentario realizado por alguien cercano (generalmente tu abuela o tu tía ) que rápidamente te etiquetaban y te sacaban de dudas: “Este niño es listísimo”,- decían nada más verte.
Si la tía provenía de la aldea, la cosa sonaba así: “¡Mira qué espabilau ye esti güaje!”.
Y si no eras una lumbrera, se limitaban a guardar un prudente silencio...

(Caramba, ahora que lo pienso, creo que mi familia nunca me habló demasiado... )

Pero bueno, a lo que íbamos, con esas exclamaciones la cosa era más que suficiente: Tú te quedabas tan tranquilo y los que te rodeaban, también.
Pero ahora, -que los tiempos han cambiado una barbaridad-, los test psicológicos que me traen mis hijos del cole, contienen reflexiones tales como: “Posee una alta capacidad de Inteligencia Interpersonal, pero manifiesta ciertas lagunas en su Inteligencia Cinestésica; y aunque progresa adecuadamente en la adquisición de su Inteligencia Naturalista, debería manejar con suma prudencia su irreflexivo Pensamiento Lateral…”

-¡Coño, debe ser grave!- es lo primero que piensas.

Y, tratándose de tu hijo, te invade una cierta congoja al pensar que tu vástago,- al que, por otra parte, ves tan sano y tan normalín-, pueda estar padeciendo alguna patología encubierta, alguna enfermedad que le haya pasado desapercibida a su madre, al pediatra e incluso a ti mismo.
Y ves al pobre crío, ahí sentado, tan pancho, tan concentrado matando marcianitos frente a la pantalla, que te parece imposible que tenga todo eso de la cinestesia y del pensamiento lateral, pero, por si las moscas,-¡nunca se sabe!-, te aplicas como un loco para informarte a fondo sobre estos novedosos conceptos educativos, estas elucubraciones que llenan las aulas de profesores especializados y las almas paternas de dudas.
Aunque en el fondo, más que el niño sea listo, lo que realmente te preocupa es que no sea “candorosamente estúpido”, (esa cualidad tan extendida por el orbe), que no se vea afectado por esa plaga que, visto lo visto, es más contagiosa que la gripe porcina…
¡Profilaxis, Tordon, profilaxis!, te repites angustiado mientras reflexionas sobre el escabroso asunto.
Pero como la ocasión la pintan calva, aprovecho mi proximidad geográfica con el “Séxtuple Campeón Mundial de Cálculo Mental”,-( el señor Coto, un asturiano de Langreo que, tras Leti y Alonso, constituye uno de los valores en alza de la cantera mediática astur) -, para indagar sobre el tema.
Y si este tipo es capaz de sumar 100 dígitos en 19 segundos, y posee un Guinnes calificado por los expertos como un “logro en el límite de lo humano”, deduzco que algo sabrá sobre el tema que hoy me preocupa.
Aunque, por mucho que me devano los sesos, no le veo yo aplicación práctica– a no ser con la lista de la compra en la Caja del Hipercor- para esa su portentosa habilidad.
Pero esa sería otra cuestión, y a mí lo que me preocupa es lo de la inteligencia de mi hijo, e incluso lo de la mía propia.

Parece ser que el que comenzó a liar la madeja -hace 25 años - fue Howard Gard con su “Theory of Multiple Intelligences”.
Porque, aunque no tengamos ni idea, - ¡asombraros, estimados blogueros!, -nuestra humilde persona alberga al menos ¡8 tipos distintos de inteligencia!
¡Quién lo diría!
La primera de ellas es la LOGICA-NUMÉRICA, es decir, la capacidad de entender y trabajar con números.
Esta modalidad, -(en la que Coto “ye el putu amu”)- es la que generalmente utilizamos para gran cantidad de cosas rutinarias, por ejemplo, para que nos cuadren las cuentas a final de mes. También es la base de esa rara habilidad que algunos superdotados poseen para calcular y comprender el recibo de la hipoteca.
Sí, en efecto, lo habéis adivinado, hablo de ese puñetero papelillo que todos los meses nos manda el Banco y que, por mucho que le apliquemos el nuevo Euribor- , nunca baja…
Pero también utilizamos el talento numérico para otras cosas importantes, como jugar a las cartas y calcular el número de horas que pasamos contemplando las musarañas frente a la pantalla del ordenador.
¡No sé cómo podríamos vivir sin este tipo de inteligencia!
Algunos individuos excusan la nula utilización de esta “variedad inteligente” alegando que “son de letras”, pero todos sabemos que esa afirmación es una vana disculpa para justificar el lamentable hecho de necesitar la calculadora cuando van al kiosco a comprar el periódico, especialmente cuando su mujer -solo por fastidiar y para liarle más los cálculos- les pide por favor que les traiga el “Hola” y un paquete de chicles.
Concluyen los expertos que este tipo de inteligencia se localiza en el hemisferio izquierdo del cerebro, que, mira tú por dónde, dicen que es el hemisferio dominante en el sexo masculino.
Por lo que, pensando en las lectoras de este blog, no me parece oportuno ahondar en las conclusiones pertinentes que pudieran derivarse de esta singular ubicación.(¡Tranquilas, chicas, no se puede ser buenas en todo!)
La inteligencia Lógico-Numérica se puede potenciar de forma sencilla: Un método bastante asequible y altamente recomendado es cantar repetidas veces la tabla de multiplicar.
La ducha o “bajo la lluvia” son buenos sitios para practicar.
También se pueden aprovechar para el entrenamiento esos días en los que salimos a cenar con la señora y una pareja amiga: Hay que adivinar cuanto tenemos que pagar cada uno, considerando que el importe total son 100 euros , que las mujeres no pagan y que los cafés y los chupitos son por cuenta de la casa.
¿No sería una pasada? ¡Sin utilizar la calculadora del móvil!
Tu amigo, a buen seguro, te mirará de otra forma a partir de entonces…
Otro tipo de ejercicios recomendados son los del estilo de “Lucía tiene un hermano llamado Carlos; Carlos tiene tantos hermanos como hermanas; Lucía tiene el doble de hermanos que de hermanas ¿Cuantos chicos y chicas hay en la familia?”
La respuesta es fácil, y solo necesitas- como yo- un par de fines de semana a tiempo completo para concluir que son 4 chicos y 3 chicas.
Pero como esto de las matemáticas nunca fue mi fuerte, prefiero indagar en otros aspectos de la inteligencia que me sean más favorables.
Por ejemplo, creo que voy a dedicarme a estudiar otra modalidad – (que nos afecta mucho a los blogueros, ya que trata del uso eficaz de las palabras, tanto si eres lector o escritor)- que es la INTELIGENCIA LINGÜÍSTICA-VERBAL.

Pero no nos pasemos de listos, descansemos la neurona y dejemos este apartado para mañana, que hoy ya es muy tarde…
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PD: Releo lo que escribí ayer noche y compruebo que la entrada consta de ¡150 líneas! Esto me parece una auténtica barbaridad, un abuso de confianza, un ladrillo obsceno, una inexcusable invasión de vuestra intimidad, una arbitrariedad imperdonable, un delito trufado de nocturnidad y alevosía.
Y es que a esas horas me da por apretar el gatillo y se me va la pinza y también la pluma.
¡Pido disculpas!


martes, 26 de mayo de 2009

Malos humos


Entre otras muchas cosas, el tabaco es causa de bronquitis, infartos de miocardio, osteoporosis, cáncer de pulmón, esófago, vejiga urinaria, cavidad bucal y laringe. También es causa de envejecimiento prematuro, impotencia, ansiedad, problemas gastro-intestinales y otras muchas patologías.
Para más inri, perjudica al vecino, y además, -como se puede observar en la foto-, resulta asqueroso.
Y yo, que soy (fui) lo suficientemente estúpido como para inhalar el humo de esos cilindros mortales, nunca defenderé su inocuidad.
Aunque tampoco soy partidario de leyes excesivamente represivas: Hay que respetar que cada uno escoja libremente su manera de enfermar o de morir.

Y es de resaltar que el Estado, (con una cínica doble moral), agradezca efusivamente a los fumadores su heroica actitud, ya que contribuyen -con el sacrificio de sus pulmones- a una suculenta recaudación de impuestos.

Dedicado a Merillein, que desde su “Tribuna”, tanto se preocupa por mantenernos “sanos-sanotes”.
Y por extensión, a Kent, que fue el que la ayudó a abandonar el vicio.
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