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jueves, 15 de abril de 2010

DIVINA E INAPELABLE JUSTICIA BLOGUERA

Os necesito, blogueros.
Y viene esto a cuento de mi entrada anterior, una reflexión medianamente seria que pretendía explicar por qué aparecen tantas chorradas en este blog, y en la que también trataba de razonar-entre otras cosas- que la combinación de humor con una pizca de locura constituía una buena herramienta para no tomar mi propia existencia demasiado en serio.
En ella se utilizaba -como coartada literaria- la hipotética contestación a uno de los comentaristas habituales, una elección aleatoria que bien podría haber recaído en cualquiera de vosotros, y con la que yo pensaba agradar a la persona citada.
Sin embargo, la elegida se molestó con mis palabras, se sintió ofendida y notablemente defraudada ante mis reflexiones.
Y por más que leo y releo dicha entrada, no encuentro el motivo que justifique ese posicionamiento.
Pero, claro, uno no es objetivo a la hora de juzgar sus propias intenciones y por eso necesito vuestra opinión sincera. Ya sé que leer otra vez la entrada es un auténtico coñazo, pero os pido como un favor especial que lo hagáis y me informéis de si he cometido algún error que me haya pasado desapercibido.
No es una cuestión personal,- aunque este desafortunado incidente me haya provocado una dolorosa punzada en el corazón-, sino que se trata de identificar los factores que tal vez hayan propiciado el que me haya expresado inadecuadamente.
Os ruego sinceridad, y tanto si vuestro veredicto es condenatorio como exculpatorio, en nada cambiará mi actitud hacia vosotros.
Y si el resultado me es adverso, cumpliré el castigo que ese alto tribunal decida. Y si el juez no dicta sentencia y nadie me indica mejor (o peor) pena, me auto-infligiré un correctivo riguroso, (por ejemplo, abstenerme durante un mes de decir en el blog esta boca es mía) para que así, entre las virtuales rejas, aprenda a no saltarme las hipotéticas normas que –aunque fuera sin querer- me he saltado.
Os aseguro que no es broma, cumpliré la condena a rajatabla, tal y como debe esperarse de un auténtico caballero.
Gracias a todos por anticipado.