Lamento decepcionar a los que piensan que el obsequio está relacionado con mi ausencia del ciberespacio durante estas fechas ¡No tengáis tanta prisa, hombre, que ya descansaréis algún día eternamente!.
Sí, otra vez es Navidad, y aunque tenía pensado regalaros una magnífica cesta navideña, me acordé de que sois unas personas sensibles, unos seres seráficos que no dan importancia a las cosas materiales , por lo que supuse que apreciarías mucho más esta historia llena de sentimiento , esta enternecedora narración que versa sobre uno de mis primeros amores.
Porque el vuelco que dio mi corazón cuando conocí a aquella deliciosa muchacha fue algo explosivo, radical, irresistible. Y ahora, pasados los años, cuando me acuerdo de ella, en vez de darme a la bebida –que sería lo más normal-, me da por refugiarme en el sótano de mi casa y desempolvar la vieja guitarra y la armónica oxidada.
Y fue tan extraordinaria la relación que mantuve con aquella mujer que incluso se hizo una película sobre nuestro bello romance. Os tararearé- como regalo de Navidad- la banda sonora:
Porque el vuelco que dio mi corazón cuando conocí a aquella deliciosa muchacha fue algo explosivo, radical, irresistible. Y ahora, pasados los años, cuando me acuerdo de ella, en vez de darme a la bebida –que sería lo más normal-, me da por refugiarme en el sótano de mi casa y desempolvar la vieja guitarra y la armónica oxidada.
Y fue tan extraordinaria la relación que mantuve con aquella mujer que incluso se hizo una película sobre nuestro bello romance. Os tararearé- como regalo de Navidad- la banda sonora:
Bueno, vale, ahora os pongo la “buena”, la del día que la conocí.Y fijaros en la carita que pone ella cuando me descubre (al final del video).¡Qué sonrisa mezcla de ingenuidad y seducción!
Sí, so listos, ya sé que preferíais el jamón de bellota y el Möet-Chandon, pero por la crisis, va a ser que no.
¡Felices Fiestas!