En los últimos años, por estas fechas, vengo observando una actitud que amenaza con convertirse en epidémica y que, en ese sentido, me preocupa.Y esta nueva “fashion” no es otra que la curiosa pose exhibida por algunos individuos, -por otro lado personas sensibles y bondadosas-, que manifiestan abiertamente su desagrado ante la llegada de las Fiestas de Navidad.
Y yo, -que soy como un niño y voy en plan happy- estoy hasta las bolas (navideñas) de que me contesten con expresiones tales como: ¡Buff, que rollo! o ¡A ver si pasan pronto! o ¡Mejor no había fiestas,… son tan tristes!
Y si valoramos el concepto de que “el recuerdo de los seres queridos pueda enturbiar los momentos de alegría”, hemos de reconocer que, según esa premisa, no podríamos nunca disfrutar de ninguna de las actividades festivas de nuestra existencia, ya que,- es evidente,- siempre habrá alguna persona (a la que nos unía un lazo emocional intenso) que, por desgracia, esté ausente.
Estoy absolutamente de acuerdo, por otra parte, en que el consumo frenético es el denominador común de estas entrañables efemérides de Epifanía, pero confío en el espíritu crítico y en la sabiduría de mis conciudadanos, para que, llenos de cordura, coloquen el acento en las relaciones familiares y en otros aspectos mucho más profundos que el vacuo mercantilismo de la Campaña del Corte Inglés.
Yo, para empezar, solidario con la crisis, he sugerido que en mi casa se plantee la posibilidad de cocinar un menú tipo “lentejas y ensalada mixta”, en vez de esos suculentos manjares que, por el simple hecho de ir enrollados en espumillón, quintuplican sus precios. (No me van a hacer caso, seguro)
Y si aún así, , puñetero pastorcillo, has reflexionado sobre lo anteriormente citado y no te gustan las fiestas... ¡cállate hombre, y no se las amargues a los demás!
Ya sé que los Reyes son los padres, listo, pero ¡leñe!, no me quites la ilusión…
PD: La foto que acompaña esta entrada es la felicitación navideña de la Familia Tordon Lorz. Me la ha enviado alguien que me quiere mucho, aunque yo la quiero más a ella… Y eso que no me ha sacado nada favorecido…