Estaba eliminando del ordenador archivos superfluos , cuando -inopinadamente, escondidas entre la enmarañada jungla de carpetas- aparecieron estas perlas cinematográficas.
Y pensando que la papelera de reciclaje era una tumba poco digna para ellas, he decidido incorporarlas- sin cobrar- al acervo cultural y sumergible de este magnífico y fehaciente blog.
Para posibles reclamaciones- por derecho de imagen y sagrada privacidad- pueden dirigirse a Rita la portera.