No, aunque lo parezca, hoy no voy a hablaros del armonioso canto de las oropéndolas, ni de los cadenciosos gorgoritos de otros pajarillos primaverales, sino de Historia.Y es que ayer,- con mi media naranja perdida entre las nubes volcánicas de un espacio aéreo infectado y mis cachorros ausentes en el disfrute del séptimo arte-, se me cayó la casa encima. Y a pesar de que en el exterior la persistente llovizna astur inundaba cuerpos y almas, saqué fuerzas de flaqueza y enjaecé mi sufrido Rocinante de 125 cc, para- a sus lomos, casi navegando- alcanzar la Carpa del Paseo de los Álamos, magnífico escenario en donde -como cada año en Oviedo- se instala una gran exposición de libros.
La casualidad quiso que llegara a tiempo de escuchar al historiador Pío Moa, curioso espécimen que militó en su juventud en el Partido Comunista de España y que fue miembro fundador del grupo terrorista GRAPO, pero cuyas tesis actuales podrían ser asumidas perfectamente por cualquier votante del Partido Popular:
-“Hoy en día –ahora que ya no hace falta- existen muchos antifranquistas de "pega", en su mayoría provenientes –por familia o por adscripción política- de la derecha más recalcitrante”
¿Será verdad eso de que no hay peor cuña que la de la propia madera?
Ardo en deseos de comenzar la lectura de su último libro “La Nueva Historia de España”, una revisión sobre los pasados acontecimientos de nuestra patria que –según sus propias palabras- se aleja de los enfoques dogmáticos e interesados que tanto izquierda como derecha utilizan habitualmente a modo de arma arrojadiza.