lunes, 18 de abril de 2011

¡ALELUYA!


Estimados blogueros:

El otro día fui partícipe de una experiencia mística que quiero compartir con todos vosotros. Imbuido por el fervor religioso propio de estas fechas y deseando hacerme merecedor del perdón de mis numerosos pecados, entré en una librería cristiana y allí –entre libros de teología y filosofía-encontré una pegatina para el coche que decía: “SI AMAS A DIOS, TOCA LA BOCINA”

Con la furia del converso, decidí comprar unas cuantas unidades y pegarlas en lugares bien visibles de mi vehículo.

Al salir conduciendo, llegué al cruce de las dos calles más importantes de Oviedo, una zona totalmente atascada, ya que era la hora punta. Como el semáforo estaba en rojo, me quedé allí pensando en el Señor y en todas las cosas buenas que nos regala su infinita misericordia.

Tan enfrascado me hallaba en mis meditaciones que no me di cuenta que la luz se había puesto en verde, pero descubrí que muchos otros aman al Señor porque inmediatamente comenzaron a sonar un sinfín de bocinas... ¡Fue extraordinario!

La persona que estaba inmediatamente detrás era sin duda muy religiosa, ya que tocaba la bocina sin parar y gritaba:

- ¡¡¡Dale, por el amor de Dios...!!!

Dirigidos por él, todos hacían sonar la bocina. Yo les sonreía y los saludaba con la mano a través de la ventanilla. En verdad os digo, fue maravilloso, me encontraba totalmente emocionado.

Me llamó la atención un chaval (con pinta de rapero) que me saludaba de una manera muy particular, levantando solamente el dedo medio de la mano izquierda.

Le pregunté a mi hijo pequeño, -que viajaba conmigo-, qué demonios querría decir ese saludo. Me contestó que no estaba muy seguro, pero que creía haber visto en Internet que ese era un saludo hawaiano de buena suerte. Entonces yo saqué mi mano por la ventanilla y saludé a todos de la misma manera. A mi hijo le entró la risa tonta, supongo que por la bella experiencia religiosa de la que estaba siendo testigo.

Dos hombres de un coche cercano se bajaron y comenzaron a caminar hacia mí, probablemente para rezar conmigo o para preguntarme a qué Parroquia pertenezco, pero en ese momento fue cuando vi que la luz del semáforo estaba verde. Entonces, saludé a todos mis hermanos en el Señor y arranqué.

Después de cruzar, noté que el único coche que había podido pasar era el mío, ya que la luz volvió a ponerse en rojo, y me sentí terriblemente triste por dejarlos allí después de todo el amor que habíamos compartido. Por lo tanto, paré el coche, me bajé, saludé a todos una última vez con el saludo hawaiano y me fui.

Ruego a Dios por todos esos buenos hombres y mujeres.


¡Ay, qué bonito es estar conectado con la divinidad…!

10 comentarios:

Mery Jane dijo...

JAJAJAJAJAJA.
Muy bueno.

Fiebre dijo...

Por si acaso, voy llamando a un amigo capellán castrense para que le dé la extremaunción.

Lástima..Se nos van los mejores...

Jose dijo...

Fiebre, por Dios, a ver si va a pensar que lo de "castrense" va a ser con malas intenciones.

Saludos Tordon.

Sin duda es mucho más fácil conducir por Gijón, donde cada vez abundan más las calles de un solo carril, las señales de prohibición de 30 Km/h y otras maravillas surgidas del imaginario "edílico".

Habrá que ir pensando en volver al transporte público, como hacía mientras no tuve permiso ni coche. Que conduzcan otros y yo me limitaré a admirar las aceras, ahora que llega el buen tiempo (entre comillas).

Un abrazo.

Jose.

soli-cia dijo...

Loado sea Dios y la direccion general de tráfico!
Besis y buenas vacaciones.

Food and Drugs dijo...

El tocamiento de pelotas forma parte de las atenciones que algunos religiosos dispensan a su feligresía.
Estamos en el buen camino.
;-)

Luis dijo...

Tordu... fijate si tas cansau de tanto tar folgau que ya ni te molestes en exprimir el tarru... esta historia ye mas antigua en google que andar a pie... lo que me extraña es que la prota siempre es una madre... no te habrás cambiao de acera bribón? Abrazu "ballenato con flotador"

Pilar dijo...

Es lo que tiene la fé, que te elevas tanto, que no tocas suelo ;)

Conguito dijo...

¡Ja, ja, ja! ¡Sin duda los hermanos y hermanas también quedaron muy tristes tras su partida, querido Presi!

Besos de una peatona

Tordon dijo...

¡Qué alegría volver a verla por aquí, estimada super-nurse!
Ya pensaba que se nos había recluído en un monasterio, o , peor aún, que la habían metido en la cárcel por sobrepasar los 110 por hora...
Besote

Mery Jane dijo...

No, estimado Tordon, no abandono a nadie. Lo que pasa es que últimamente estoy algo ocupada. Trabajo más y encima ahora me ha dado por estudiar, así que mi tiempo libre es algo más limitado que antes.

Respecto a la velocidad...no hay nada como un regulador desos eh? Tenemos coche nuevo y es una pasada, programas la velocidad y luego te olvidas hasta que pises el freno. Infalible antimultas, eso te lo aseguro.

Saluditos